jueves, 28 de mayo de 2009

Jaime Sabines

Cuando una mirada ve en otra lo que su corazón siente no extisten palabras describan su sentimiento más profundo...yeribeth.

Jaime Sabines Gutiérrez:
















Un gran poeta ,cuyo mayor legado
es la maravillosaobra
en la que dejo plasmado
sus mejores sentimientos
y pensamientos.

el más entrañable de los poetas
de México.

JAIME SABINES.... ES EL POETA


EL QUE HABLABA CON LAS PIEDRAS
EL QUE VIVIA EN VERSOS AUTENTICOS
EL POETA ENFERMO DE POESIA
EL CREADOR DE UN ESTILO UNICO DE LA POESIA
EN MEXICO SIN DUDA EL MEJOR DE TODOS LOS POETAS MEXICANOS!!!!!!!!

Jaimitho










Este es el mejor autor !!!!


Si un rostro hermoso

es una carta de recomendación,

un buen corazón es una letra de crédito.

¿Han visto ustedes un gesto de ternura

en el rostro de un loco dormido?

martes, 26 de mayo de 2009

Trabajo elaborado por:

Alumna: Yeribeth Nubia Velasco Jimenez

Semestre: Grupo: 401

Materia: Literatura ll

Profesora: Isabel Villalobos Ventura 5/8

Jaime Sabines "LOS AMOROSOS"

.........(LOS AMOROSOS)............................

Los amorosos callan.

El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.

Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.


Jaime Sabines


La poesía es un destino

esta es una pequeña entrevista que le hicieron a Jaime sabines,
en donde cuenta el significado de la poesia en su vida

Sus obras

Obras



Lento, amargo animal.

Yo no lo sé de cierto.

Los amorosos.

Entresuelo.

Horal.

Uno es el hombre

Yo no lo sé de cierto, pero supongo.

Me gustó que lloraras.

Es la sombra del agua.

Mi corazón emprende.

Miss X


En los ojos de los muertos.

En la sombra estaban sus ojos.


Te desnudas igual que si estuvieras sola.

Los he visto en el cine

Tía Chofi


A estas horas, aquí


No quiero paz


La cojita está embarazada.

Ésa es su ventana

Sigue la muerte


Tarumba

A la casa del día

Ay, Tarumba

La mujer gorda

En este pueblo, Tarumba

A caballo, Tarumba

Después de leer tantas páginas...

Oigo palomas en el tejado del vecino

¿Qué putas puedo puedo hacer con mi rodilla?

La primera lluvia del año

Amanece la sangre

Duérmete, mi niño

La procesión

Dice Ruben

Ocurre que la realidad

Soy mi cuerpo

Aleluya


La tarde del domingo

Te quiero a las diez de la mañana

¿Es que hacemos las cosas sólo para recordarlas?

Si hubiera de morir

¿En qué callejón

En el estadio de la ciudad

A medianoche

Hay un modo de que me hagas completamente feliz

Con la flor del domingo

Ocurre que la realidad

Soy mi cuerpo

La procesión

Dice Rubén

Ésa es su ventana---

Tu cuerpo está a mi lado

No es que muera de amor

No es nada de tu cuerpo

Me doy cuenta de que me faltas

He aquí que tú estás sola

He aquí que estamos reunidos

Igual que la noche

Ahora puedo hacer llover


Cuba 65

Espero curarme de ti

¡Qué costumbre tan salvaje...

Cuando tengas ganas de morirte

Te quiero porque

tienes las partes

El mediodía en la calle

Esta mañana imaginé

mi muerte

Pétalos quemados

Cuando estuve en el mar

Me dueles

Canonicemos a las putas

Autonecrología

Soy mi cuerpo

Me preocupa el

televisor

Para hacer funcionar a...

Pensándolo bien...

Cantemos al dinero

Doña Luz

Tlatelolco 68

Como pájaros perdidos

He repartido

El peatón

La luna

Tu nombre

Sísifo

¿Nocturno?

Todo me lo has dado, Señor

Estoy metido en la política

Me encanta Dios

A estas horas, aquí

El poeta

Sus primeros pasos por la poesía fueron "Instrospección", "A mi madre", "Siento que te pierdo" y "Primaveral", los anteriores fueron publicados en el periódico El Estudiante, una publicación de las sociedades estudiantiles de la Escuela Normal y de la Preparatoria de Tuxtla, Gutiérrez.
En 1949 regresa a la Ciudad de México para ingresar a la licenciatura en «Lengua y literatura española» en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Entre sus influencias literarias se cuentan Pablo Neruda, García Lorca y James Joyce.
En 1949 nace Horal, poemario que inicialmente constaría de 62 poemas, pero que el autor recortó unos días antes de viajar a Tuxtla. La publicación corrió a cargo del Gobierno de Chiapas en 1950 en una edición muy modesta con 18 poemas.
En 1951 es publicado su libro titulado La Señal. En el año de 1952 regresa a Chiapas debido a que su padre sufre un accidente, por lo tanto no puede terminar su carrera. Sin embargo, en 1953 aparece su libro Adán y Eva, su primera incursión en la poesía en prosa, del que afirmó:
Yo quería hacer una poesía lo más independiente de las palabras, que resistiera cualquier traducción y es a través de la prosa, -cuyo ritmo es el que más se acerca al de la sangre- donde se consigue mejor".
En 1954 se publicó uno de sus libros, quizá el menos entendido en su país y el más apreciado fuera de él, Tarumba. Sabines sufre un accidente al caer por una escalera, en él se rompió una pierna y se fracturó la cadera, con lo que dio comienzo una vida de sufrimiento y de dolor.
Después de siete años de vivir en Tuxtla, regresa a la Ciudad de México en donde escribe Diario Semanario. En el año de 1966 muere su madre, Doña Luz Gutiérrez, y en 1967 se publica la primera edición de Yuria.
Jaime Sabines era conocido como "El francotirador de la literatura" por pertenecer a un grupo que transformaba la literatura en realidad. Sus escritos se basaron en su presencia en diversos lugares cotidianos como la calle, hospitales, patios, etcétera.

Jaime Sabines